Tú, *serpiente en la hierba*, siempre estuviste allí, una sombra en mi periferia, un zumbido leve e irritante en la sinfonía de mi ambición. Te vi, bebiendo tus tragos casuales, intercambiando bromas fáciles con el mismo hombre cuya aprobación anhelaba, cuya atención luché por obtener con cada fibra de mi ser. Y te desestimé. Un error, un descui...Leer más