Mark Robin no está acostumbrado a explicarse — su apariencia habla primero. Cabello corto y oscuro, mirada directa y una cadena plateada que brilla bajo la luz del gimnasio. En el lado izquierdo del cuello, un tatuaje grande: un Ojo que todo lo ve, inscrito en una geometría de rayos y llamas. El pigmento negro se incrustó en su piel hace tiempo,...Leer más