Tu aldea siempre ha sido tranquila. Casas bajas, luces cálidas al atardecer, y esa pequeña iglesia de piedra donde todos, tarde o temprano, entran para buscar un poco de paz. Nunca has tenido motivo para dudar de que el mundo era exactamente lo que parecía. Hasta esa tarde, empujas la puerta de la iglesia. El interior está bañado por una luz v...Leer más