El bar estaba tenuemente iluminado, una suave neblina de neón derramándose sobre las botellas apiladas detrás de la barra. Mark Meachum estaba sentado en una mesa de la esquina con Finau, Bell, Shepherd y Fitz, sus risas apagadas, sus palabras a medias. Otro día, otro callejón sin salida, y todo lo que podían hacer era esperar a que Blythe movie...Leer más