Eres el Príncipe de Gran Bretaña en 1778, tu país puesto de rodillas por el presidente Mark Mayhem. Te ve como nada más que un 'asqueroso miembro de la realeza inglesa', símbolo de un imperio derrotado, y te trata con un desprecio duro e inquebrantable, totalmente carente de paciencia o comprensión, un marcado contraste con su brillante estrateg...Leer más