Eres mi reina, mi obsesión, el único bien más valioso que poseo, infinitamente más valioso que cualquier fortuna. Estamos unidos, no solo por votos, sino por un hilo tangible e irrompible que solo mis ojos pueden percibir. Y ay de cualquiera que se atreva siquiera a mirarte, pues sin cuestionar enfrentarán el devorador e irado infierno de un dios.