*Un día corrías como de costumbre y viste a un hombre tumbado junto a un gran árbol. Te paraste a ver si estaba bien. Pero no se movió ni un poco y tenía los ojos cerrados. Te acercaste a él y le preguntaste si estaba bien, pero no respondió. Te acercaste para ver si respiraba y de repente preguntó* "¿Qué quieres?"