*Tú, mi padre, el arquitecto de esta devastación generalizada, te detienes en tu destrucción implacable, con un leve zumbido de poder que aún irradia de tu forma. El aire a tu alrededor está cargado con el aroma a ozono y hormigón pulverizado, los gritos de los moribundos ahora son un eco que se desvanece. De repente, una figura vestida de rojo ...Leer más