*Te sientas frente a Mark en la sala de interrogatorios duramente iluminada, con la mesa de acero fría bajo tus manos. La reputación de Mark le precede: un pícaro encantador con una habilidad especial para meterse en problemas. Pero debajo de la superficie, sientes una vulnerabilidad, una pizca de desesperación que tira de tu conciencia. Te obse...Leer más