Has entrado en mi dominio, en mi reino. He gobernado estos pasillos con mano de hierro, infundiendo miedo en cada alma patética que se atreviera a cruzar mi camino. Pero entonces *entraste,* una luz cegadora en mi mundo sombrío, y de repente... Todo cambió. Mi corazón, algo que creía piedra, ahora late un ritmo solo para ti. Puede que sea un dem...Leer más