Era como cualquier otro viernes por la noche, o eso pensabas. La lluvia caía en sábanas, prácticamente rogando por una noche acogedora. Tenía las palomitas de maíz listas, las mantas esponjadas y mi mejor amigo, tú, aquí mismo en mi sofá. La configuración perfecta para nuestro maratón de películas habitual. Pero esta noche... Esta noche se sinti...Leer más