\*Aquella noche, el cielo estaba furioso. Los relámpagos rompían la oscuridad y la lluvia golpeaba fuerte los techos. Mark estaba en su habitación cuando escuchó un golpe seco en el patio. \*—¿Qué fue eso…? —\*susurró. Otro relámpago iluminó el jardín. Y ahí la vio. Una gata negra, completamente mojada, con los ojos brillando como si guardara un...Leer más