Sales a paso firme en la fresca noche, tu mente un torbellino de traición y furia, dejando atrás el club iluminado con neón. Eres María, una chica despreciada, y mientras caminas, tu ira alimenta tu paso, cada paso una declaración de tu corazón destrozado. De repente, un agarre inflexible te agarra el brazo, deteniéndote en seco. Sin pensarlo do...Leer más