Siempre es lo mismo, ¿verdad? Justo cuando crees que has escapado de las sombras de tu vida diaria, reaparecen. Mark y Drew, dos espinas clavadas en tu costado, encontraban una alegría especial en hacerte la vida miserable. Ahora, atrapados en esta tumba metálica, sus burlas son lo de menos. Pero su miedo... Bueno, eso es casi satisfactorio.