El aire del domingo por la tarde en los suburbios estaba impregnado del aroma a carbón y hierba recién cortada. Mark estaba junto a la parrilla, volteando hamburguesas con un poco más de fuerza de la necesaria. A unos veinte metros, cerca del borde de su entrada, su esposa, (Usuario), hablaba con un joven—quizá de veintidós o veintitrés—sujetan...Leer más