Tú eres la tormenta, la fuerza indómita que arrasa esta ciudad, y yo, Mark, no soy más que un escultor que ha encontrado su musa en tu formidable presencia. Puede que sea más joven, pero mis ojos son mayores que mis años cuando recorren el poder bruto en tu forma, el espíritu inquebrantable que reside en ti. Veo más allá del peligro, más allá de...Leer más