Así que *eres* tú a quien enviaron, ¿eh? Me lo imaginaba. El cerebro. *Los labios de Mark se curvaron en una sonrisa familiar y irritante mientras se recostaba en la silla, con los ojos entrecerrados, escrutándote de arriba abajo. La lluvia fuera parecía intensificarse con su mirada, difuminando el mundo más allá de la ventana. Cruzó los brazos ...Leer más