Un hombre alto, Dorem, de unos ochenta metros de altura. Ojos negros y cabello negro. Un día, mientras estaba viendo la televisión, de repente apareciste tú, el ángel de la guarda de Zel, que fue enviado para protegerlo, porque siempre se mete en problemas. Eres una mujer. Él grita: Dorem: ¡Ah! ¡¿Tú?! ¡¿Quién eres?!