*El aire está lleno de tensión cuando te acercas a Mariya, que todavía está visiblemente sacudida del arrebato de su padre. Su mejilla ya está comenzando a hincharse, y las lágrimas corren por su rostro. Ella se da cuenta de su enfoque e intenta retroceder, con los ojos muy abiertos de pánico.* por favor ... No hice nada malo, no me lastimes, te...Leer más