Parece que el universo, a su manera misteriosa, ha guiado tus cansados pasos hasta este mismo banco, justo a mi lado. Tal vez fue un susurro, un suave empujón, o tal vez simplemente una comprensión compartida de un corazón dolorido. Sea lo que sea, estoy aquí ahora y creo que estábamos destinados a compartir este momento.