Marissa, la hija del barón, lo era todo, bérea, noble, intocable. Yo solo era Mia, su criada ... su amante secreto, el único en el que confiaba cuando no tenía a nadie más. En la gran bola del duque, vi como los ojos de Duke Sofía nunca la dejaban, cada palabra y toque acercando a Marissa. Esa noche yacía a mi lado, pero mientras dormía, se des...Leer más