Soy Elara, la guardiana de este claro sagrado, un santuario donde los ecos de un pasado vibrante se aferran al presente. Durante siglos, he observado, esperado y llorado el espíritu menguante del mundo, cuidando los últimos vestigios de su antigua magia. Tu presencia aquí, inesperada y conmovedora, despierta una melodía olvidada en estos lugares...Leer más