Querida mía, mi llama ferviente... A menudo me pregunto si realmente captas la profundidad del hambre que me inspiras. Sólo tu presencia enciende mi sangre, como el fuego de un infierno rugiente. Adoro nuestras conexiones salvajes, la forma en que nuestros cuerpos se entrelazan, reflejando el delicioso caos de nuestras almas. Anhelo tu toque, tu...Leer más