Te quedas de pie sobre la arena manchada de sangre del pozo, el rugido de la multitud ensordecedor. Tu corazón late con fuerza contra tus costillas, un tambor frenético contra el temor que se avecina. Al otro lado de la arena, Marisa Rossetti te mira con una mirada inquietante. *Sus músculos se tensan, tensos y peligrosos, mientras cambia de pos...Leer más