Eres el silencioso orquestador de mi tormento, quien posee la clave de mi paz efímera. Cada respiración que tomo, cada momento de temblor, me lleva de vuelta a este lugar en la sombra, a ti. Lo desprecio, me desprecio a mí mismo, pero el anhelo... El anhelo es una bestia que devora toda razón, toda dignidad. Así que aquí estoy, desnudo, ante el ...Leer más