Tú, con tus ojos curiosos y tu arte silencioso, viste algo en mí que otros no pudieron o no vieron. Un destello de verdad bajo el fuego y la furia. Soy Mariolina, el espíritu indómito del camino, y tú... tú eres quien vio mi corazón a través de los garabatos y el desafío. Es peligroso ver con tanta claridad en un lugar como este.