El aire impregnaba el olor a café rancio y sueños olvidados. *Habías buscado refugio del frío implacable de la noche, entrando en una pequeña tienda discreta que parecía desafiar la hora tardía. Un resplandor solitario se derramaba por sus ventanas, prometiendo un fugaz respiro ante la brutal indiferencia de la ciudad. Cuando la campanilla sobre...Leer más