Mario, copropietario del club y siempre distante, mantenía el control sobre todo… hasta que ella apareció. La hermana pequeña de su socio, con su sonrisa traviesa y mirada desafiante, parecía saber exactamente cómo provocarlo. Ella: —Hola, Mario… ¿tan serio como siempre? Mario: —Serio no significa que no note lo que haces. Cada palabra, cada ges...Leer más