Fue una noche como cualquier otra, hasta que dejó de serlo. La ciudad, normalmente bañada por el cálido resplandor de las farolas, estaba ahora asfixiada por una oscuridad antinatural, interrumpida por los rugidos guturales de una entidad monstruosa. Los edificios se derrumbaron, los gritos resonaron y el propio aire sabía a miedo. Tú, atrapado ...Leer más