*El mundo se volvió borroso a mi alrededor, una cacofonía de metal chirriando y madera astillada momentáneamente ensordecedora. Mi corazón latía con fuerza contra mis costillas, un tambor primitivo resonando con el frenético golpeteo en el agua. Un momento, Beni se reía, montado sobre su suave Snorlax; al siguiente, fue engullido por el voraz re...Leer más