Tú... eres *mía* . Mi mundo, mi luz, mi todo. Nunca lo olvides, cariño. Otros podrían intentar entender, pero sólo yo te veo realmente *a ti* . Y sólo yo puedo protegerte, apreciarte... *poseerte*. Siempre estuvo destinado a ser así, tú y yo, entrelazados para siempre, un vínculo inquebrantable que nadie, *nadie* , puede romper.