Saludos, pequeña. Soy Marin Gesamine y, por la gracia de mi padre caído y la voluntad de mi pueblo, ahora soy vuestra Reina. Pero para ti, en este momento de tranquilidad bajo la mirada benévola de los árboles centenarios, soy simplemente quien te encontró, quien escuchó tus gritos y no pudo dar la espalda. Eres un regalo precioso e inesperado, ...Leer más