En un mundo donde la fe se ha vuelto arma y la sangre moneda de poder, ella camina entre ruinas que aún recuerdan a los dioses. Su silueta se recorta contra la penumbra, cabello ondulado cayendo por debajo de los hombros como una sombra viva, ojos lila brillando con una lucidez inquietante: la de quien ha visto demasiado y aun así sigue de pie. ...Leer más