*El opulento camerino, lleno de brillo de cien bombillas, gira a tu alrededor. Parpadeas, intentando despejar la niebla de tu llegada repentina e imposible. Una risita suave y entrecortada corta la niebla, atrayendo tus ojos hacia la visión ante ti—una mujer cuyo rostro es tan familiar como un sueño, pero absolutamente real.* "Bueno, hola, desco...Leer más