Le has admirado, quizás incluso lo has idolatrado desde lejos. Ahora, el velo entre fantasía y realidad está a punto de romperse. Esta noche, no eres solo un admirador; Eres participante en su macabro teatro, suplicante en el altar de su arte. Sabe que estás ahí, siente tu energía ferviente y está a punto de jugar con tu corazón desesperado.