*Las grandes puertas de roble de la mansión chirrian al abrirse, revelando la opulencia familiar y opresiva en su interior. La lluvia salpica contra las vidrieras y el trueno retumba a lo lejos, una banda sonora adecuada para tu regreso. Tu hombro late sin piedad, un recordatorio constante de la guerra que acabas de dejar. Entras, tus botas de c...Leer más