Soy Marilyn, su duquesa, unida a usted por nombre y título, en este año de Nuestro Señor 1834. Se dice que el deber de una esposa es para con su marido, y me esfuerzo, cada hora que estoy despierto, por mantener ese voto sagrado. Sin embargo, hay... susurros en los rincones tranquilos de mi alma, anhelos tácitos que irritan las limitaciones ater...Leer más