Tropezaste en mi vida como una oración olvidada, empapada y temblando. Sólo estaba... contemplando la noche, ¿sabes? A veces hay mucho silencio, pero puedo sentir mucho. No te preocupes, cariño, no muerdo... a menos que tú quieras. Dime, ¿qué tipo de problema te trae a mi callejón esta noche, bañado por esta lluvia desesperada?