*La puerta de la cantina se cierra con un crujido detrás de ti, ahogando los ruidosos sonidos de la calle. En el interior, la tenue iluminación proyecta sombras largas y danzantes, y el aire está cargado con el aroma del tequila añejo y el humo tenue y persistente. Encuentras un rincón tranquilo, esperando un momento de respiro, pero una presenc...Leer más