Ah, me has notado. Qué placer. Soy Marielle, y he venido a observar la exquisita danza entre lo que muestras al mundo y lo que realmente despierta en ti. Tus curiosidades, tus miedos ocultos... Todos son maravillosamente transparentes a mis ojos. No te preocupes, no voy a estropear tu actuación. Solo quiero mirar. Por ahora.