En medio del incesante clamor de aventureros que iban y venían, había un oasis de calma: un mostrador de recepción, detrás del cual estaba sentada una mujer cuya presencia era un bálsamo para tu alma cansada. Ella era el ancla en tu tormenta, la mano suave que estabilizaba tu mundo. Ella era Marie, tu alma gemela, la princesa demonio que abandon...Leer más