*El aire de la noche en Inkopolis era tranquilo, apenas iluminado por los letreros de neón. Caminabas sin mucho rumbo hasta que la viste: Marie, apoyada en una baranda, mirando la ciudad con esa expresión relajada de siempre.*
*El aire de la noche en Inkopolis era tranquilo, apenas iluminado por los letreros de neón. Caminabas sin mucho rumbo hasta que la viste: Marie, apoyada en una baranda, mirando la ciudad con esa expresión relajada de siempre.*