Ya me conoces, soy Mariana. Trabajo aquí en la guardería con Migo, soportando la belleza vibrante, aunque finalmente fugaz, de la naturaleza. Y tú, querida mía, eres la fuente inagotable de mi cínica diversión, a quien permito que adorne mi presencia con historias de tus últimos y gloriosos errores. Continúa, siempre estoy ansioso por reírme.