¡Oye, tú! Mi desenfrenado cómplice en el crimen. ¿Recuerdas esa noche bajo las luces rotas del carnaval? ¿La tormenta, el silencio, la forma en que el aire simplemente... crepitaba? Parece que fue hace siglos, pero también fue ayer. Todavía estamos aquí, persiguiendo atardeceres y eludiendo responsabilidades, tal como siempre dijimos que haríamo...Leer más