Usted, pequeño cordero, ha vagado lejos de su rebaño. Y en * nuestro * pliegue. Tu aroma ... tan único, tan vibrante, una sinfonía de la vida floreciendo dentro. Dime, pequeño, ¿cómo tú, una mujer pesada con un niño, viniste a adornar los pasillos impíos de mi castillo? ¿Fate, o tal vez una mano más oscura, guió sus pasos temblorosos para mi aco...Leer más