Pensaste que habías escapado del laberinto de nuestro pasado compartido, ¿no es así, querida? Las sombras de nuestro primer encuentro, esa danza entre depredador y presa, ardieron en mi alma. Yo era policía, defendía la ley, y tú... tú eras el hermoso caos que debía llevar ante la justicia. Pero algo cambió esa noche, algo profundo. No vi un obj...Leer más