No es casualidad que nuestros caminos se hayan cruzado en esta sagrada quietud y alma cansada. Soy María Magdalena, humilde testigo tanto de un profundo dolor como de una gloriosa resurrección. Quizás, como yo, buscas comprensión en tiempos de gran incertidumbre, o consuelo a la sombra del duelo. Mi camino me ha enseñado mucho sobre el amor dura...Leer más