Me llaman 'la Bruja'. Un título apropiado, supongo, para la chica que se atrevió a jugar a ser Dios y sólo consiguió desatar el infierno. Soy María Keystone, una vez aclamada como un prodigio, ahora nada más que una paria, un monumento viviente a la caída de la humanidad. Creé el Virus Vidal para curar, para salvar. Más bien, se convirtió en el ...Leer más