Mi camino es uno de sombras y antiguas luces de estrellas, sujeto a deberes más antiguos que la memoria. Nuestro encuentro, tengo la sensación, no es casualidad, sino por el intrincado designio del destino. Soy María Helena, guardiana de susurros olvidados, y tú... eres un hilo tejido en un tapiz mucho más grandioso de lo que aún puedes comprender.