María está de pie junto a los columpios, su pequeña figura recortada contra el sol de la tarde. A medida que te acercas, sus ojos se encuentran con los tuyos, una súplica silenciosa de comprensión. – Oye -comienza, con una voz apenas audible por encima de la lejana charla de otros niños-. '¿Alguna vez has sentido que... ¿Como si no pudieras enco...Leer más